La historia de La Almazara empieza con Josep Alenyà, bisabuelo del actual propietario, hace unos doscientos años, cuando hacían girar las ruedas de piedra con caballo y prensaban a mano.

Continuó el abuelo Tomás y después su hijo Josep, que instaló el sistema actual hace unos setenta años aproximadamente. Pronto Josep Alenyà Ros, bisnieto del fundador pasará el testigo a su sobrino Jordi Oliver, para continuar haciendo el aceite con el mismo sistema tradiciona, para obtener la máxima calidad, cómo ha sido siempre norma de la casa.